martes, 7 de marzo de 2017

Quién soy yo

Para los que no me conozcáis, me presentaré, por si alguien tiene curiosidad.

Tengo albinismo ocular parcial, lo que pasaría desapercibido de no ser por el nistagmus horizontal. Es congénito y se trata de un movimiento involuntario oscilatorio de los ojos, acompañado de baja agudeza visual.

INFANCIA, ADOLESCENCIA Y JUVENTUD
Era una niña monísima con gafas, un parche en el ojo y zapatos ortopédicos.
En el colegio trataron de ayudarme como mejor supieron, pero no estaban preparados para adaptarse a mi baja visión. Tuve ciertas dificultades para llegar al nivel de mi clase, tanto académicamente como en el terreno social.

A los 14 años empecé a hacer teatro. Siempre digo que le debo mi vida, renací cual fénix de sus cenizas, aceptándome y reinventándome.

Me diplomé en Arquitectura Técnica. Fue un gran entrenamiento de mis capacidades de superación, constancia, esfuerzo y entrega. Durante aquellos años rompí unas cuantas barreras y crucé límites que siempre me habían dicho que no podría pasar porque veía mal. Después hice un par de Másteres y estudié para dos oposiciones.

GRADO DE DISCAPACIDAD Y AFILIACIÓN A LA ONCE
En 2010, al llegar a Madrid, solicité el grado de discapacidad. Y después de ser madre y perder vista, me afilié a la ONCE.

ENTORNO LABORAL
Ya desde la universidad el ordenador ha sido mi principal herramienta de trabajo y me las he apañado bastante bien.

Gracias al teatro pude desarrollar mis habilidades sociales y comunicativas, que unidas a mi vocación docente se han convertido en parte fundamental de mi marca personal.

YO
Analizando un poco todo lo que he hecho, luchado, peleado, perdido y ganado, puedo decir que mi limitación, mi debilidad, mi talón de Aquiles es en realidad lo que me ha hecho fuerte, lo que me ha permitido ganar, lo que me impulsa a pelear y a saltar todos los muros que me han puesto delante con esfuerzo y decisión.

Soy lo que soy gracias a mi deficiencia visual, pero también soy más de lo que habría sido sin ella.