lunes, 10 de abril de 2017

Reseña Presentación Sangre Vikinga

Es sobrecogedor y emocionante sentir el apoyo y calor de tantos amigos y familiares en un día tan especial como este: la primera presentación de Sangre Vikinga, mi primer libro.
He tenido el honor de contar con Adriana Cely como maestra de ceremonias. Una mujer que me ha acompañado desde hace años en mis momentos duros y en mis momentos buenos. Y que, seguramente, sin su apoyo y consejos Sangre Vikinga no habría nacido.
También he de agradecer al café del libro La Buena Vida su profesionalidad, cercanía y saber hacer. Ellos se han ocupado de todo lo necesario para que yo pudiera centrarme en lo importante: mi gente y mi libro.
Hablar sobre mi novela a tantos rostros conocidas y saber que muchos se la han leído me provoca una extraña sensación de dulce gustirrinín. Me explico: verlos asentir al comentar alguna escena de manera encriptada, para no hacer spoiler, y saber que la reconocen es una conexión muy especial.
Escuchar a la gente hablar de mis personajes como si fueran viejos amigos me hace sonreír de orgullo, no por mí, sino porque los siento vivos. Son mi creación, han salido de mi pluma (bueno, de mis dedos en la pantalla del móvil) y ahora son libres para llegar hasta donde ellos quieran, conquistando los corazones de los lectores e inspirando a muchas personas para que conozcan su muro, lo acepten y se atrevan a luchar a su lado y no contra él.
Durante la presentación comentamos anécdotas, detalles, justificaciones y explicaciones. Destacaría la puntualización de Alberto Gil en cuanto a la forma de describir las cosas: cuando el foco del narrador se centra en Jens, las descripciones son más visuales, en cambio, cuando el foco está en Elian, se centran más en los sonidos, los olores y el tacto. Os animo a buscar estas diferencias en la novela y a disfrutarlas.
Otro punto que destacó Ester FG fue que, pese a que la protagonista es ciega, es muy fácil identificarse con ella. Éste era un punto que me preocupaba un poco, si conseguiría o no llegar a los lectores cuando la gran mayoría ve perfectamente. Pero parece que lo he conseguido. Señalan que es gracias, precisamente, a la naturalidad con la que vive su ceguera y al ingenio de Jens a la hora de mostrarle otra forma de hacer cosas como tirar con arco, montar a caballo, nadar o bailar.
Las cartas que el tío Fenton les escribe desde su misión en el norte son también una fuente de inspiración. Habla de aquella cultura, tan distinta a la suya, emulando los escritos de las grandes Sagas vikingas que usan los historiadores para tratar de reconstruir y entender aquella civilización tan avanzada a su tiempo y, a la vez, tan desconocida. Para mí ha sido una labor de investigación realmente enriquecedora.
Tras mi exposición y las observaciones de mis contertulios, y algunos atrevidos que alzaron su mano para aportar sus impresiones, los presentes se fueron acercando para que firmara sus ejemplares. Así, tuve la oportunidad de conocer en persona a Georgia y a Sara, que han sido las que han hecho posible que la segunda edición de Sangre Vikinga tenga esta fabulosa apariencia, tanto por dentro como por fuera. La portada enamora por sí sola. El azul gana mucho en directo, ni en foto ni en imagen llega a alcanzar la belleza y el esplendor que tiene la imagen al verla impresa. Gracias, gracias y gracias.
Y para finalizar quiero recalcar una última idea:
Conseguir que los que no han leído la obra quieran leerla es un triunfo pero que quienes ya la han leído quieran volver a hacerlo es una gran honor.
Gracias por formar parte de esta historia que no ha hecho más que empezar.
Mil besos.